Desde hace mucho tiempo existe la creencia popular de que el alcohol fija las grasas. Se trata de una creencia que nunca se sabe con certeza si es realidad o si simplemente constituye un falso mito. Por eso, dedicaremos las próximas líneas a aclarar dicha frase.
El alcohol aporta 7 Kcal por gramo y su vía de absorción es muy rápida, además, altera el metabolismo normal de determinados nutrientes pudiendo reducir la absorción de ciertas vitaminas y minerales favoreciendo el desarrollo de carencias nutricionales.
Por otro lado, el alcohol altera el metabolismo de las grasas y los carbohidratos favoreciendo la síntesis de ácidos grasos y su acumulación en el organismo.
Cuando se consume alcohol, las calorías que éste aporta son usadas inmediatamente, por ende, la glucosa almacenada así como las grasas corporales, no son usadas como fuente de energía lo cual mantiene las reservas intactas e impide la movilización de grasas del organismo.
Finalmente podríamos decir que si el consumo de alcohol sustituye la ingesta de otros alimentos o fuentes de calorías, puede no afectar el peso corporal pero si nuestra salud, ya que no nos estaremos nutriendo correctamente. En cambio, si consumimos simultánemanete alcohol y alimento, es decir, si adicionamos bebidas alcohólicas a la alimentación habitual, contribuimos a la fijación de grasas, impidiendo su utilización y favoreciendo su almacenamiento en el organismo.
Entonces, el alcohol fija las grasas, se trata de una creencia y afirmación acertada que todos debemos conocer para moderar el consumo de bebidas alcohólicas si queremos mantener la salud del organismo.